miércoles, 20 de marzo de 2013

Intento.


Al principio del mundo existía una sola cosa, y poco a poco esa cosa se fue separando y formando muchas otras cosas: Los árboles, el mar, las piedras... Pero las cosas no se separaron de una si no que lo hicieron de dos en dos. 
En medio de un bosque abajo del viejo árbol, donde crecieron todas las cosas había una hermosa flor solitaria, una gran nube la protegía de los rayos solares más fuertes y le daba agua cuando lo necesitaba; Ambas desconocían la existencia una de la otra, la flor no podía mirar al cielo y ver a la nube, y la nube estaba demasiada alta para ver a la flor, solo podían saber uno del otro a través de sus sueños, que es lo único que compartimos con aquello que alguna vez fuimos. 
Un día la nube deseo subir más alto y más, y más, y comprobar hasta donde podía llegar. Tan entusiasmada estaba en su ascenso que no se percató que a medida que subía, se iba deshaciendo, poco a poco, tanto que sin darse cuenta, desapareció.
Sin la nube, la flor, no tardó en marchitarse y morir, no sabían que estaban unidas por el hilo de oro, ese extraño lazo que a veces une a unas personas y sin saberlo, las hace necesitarse la una a la otra. Ya que en un principio fueron una sola cosa como alguna día volverán a ser.

jueves, 7 de marzo de 2013

Fin.

Quería escribir algo y no puedo descifrar con exactitud que.

Estoy seca, hueca, débil y con los ojos nublosos.

F.

Fiction.

Y mientras me dejas en visto. Yo escucho esto

Los amo con toda mi alma.